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Giancarlo Figliulo: Sobre los árbitros venezolanos en copas internacionales

¿Van en el mismo curso la evolución del fútbol venezolano con el arbitraje local? No es secreto que el mundo de los silbatos se ha visto duramente criticado en estos últimos años, sin importar a que liga pertenezcan, pareciera haber un pequeña crisis en un aspecto importante del juego como lo es el juez principal. Uno pudiera intuir que son muchos los motivos, no solo del punto de vista técnico de sus ejecutantes sino también el ritmo vertiginoso del juego en su era modera.

Ahora con la llegada del VAR los encargados de llevar el negocio del fútbol buscan evitar ser juzgados por situaciones que puedan comprometer a los jueces, es parte de la modernización del deporte, pero pareciera que a su vez atenta también con la apreciación y atención de los encargados de llevar los juegos quienes en caso de dudas pudieran apoyarse en la tecnología y no en sus capacidades.

Entrando en materia y ya a las puertas de la copa América es oportuno hacernos una idea sobre que rol van a tener los referees criollos en la misma. La realidad del arbitraje en Venezuela no es la mejor si somos sinceros, pero tampoco podemos adular al resto del continente que también vive un momento complicado y con pocas referencias a nivel mundial.

Alexis Herrera y Jesús Valenzuela fueron los designados por Conmebol para dirigir en suelo amazónico. Para nadie es un secreto que históricamente el ente sudamericano no ha contado con los silbatos venezolanos desde hace décadas. Haciendo una lectura de las últimas cinco copas podemos intuir que en esta edición los nuestros no tendrán mucha incidencia en duelos importantes y si acaso en partidos de corte ligero, triste pero cierto.

Desde Perú 2004 hasta la fecha se han jugado un total de 136 partidos oficiales distribuidos en cinco certámenes, dando un porcentaje pobre del 5% de jueces venezolanos dirigiendo.  Cuando nos detenemos a sacar cuentas vemos que solo en ocho ocasiones los árbitros criollos llevaron las riendas del juego, casi todos ellos con algo en común, encuentros de poca relevancia en el torneo, salvo la semifinal llevada por José Argote entre Perú y Chile en 2005 y en el cual fue duramente criticado por los incas tras su derrota.

¿Estamos tan mal conceptuados como para dejarnos de lado? Desde mis perspectiva soy de los que cree que Conmebol no tiene interés en darnos protagonismo y mucho menos la FVF, la cual no colabora para darles el espacio que se merecen en un torneo de igualdades nacionales. Gustavo Brand, Candelario Andarcia, Juan Soto transitaron sin pena ni gloria en su mayoría durante la copa, José Argote fue la excepción. El 8 de julio sacaremos conclusiones en torno al rol de Alexis Herrera y Jesús Valenzuela en Brasil 2019, esperemos que sea positivo y no de consuelo.

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