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Cabrera, buen presagio, por Fernando Arreaza

Cabrera

Cuando parecía que la temporada de Miguel Cabrera se encontraba en una encrucijada, el toletero regresa con furia y destapa su mejor juego de la temporada.

Y es que a los grandes bateadores, a los sluggers, a los predestinados, nunca se les puede dar por acabados. Cierto, las lesiones han minado la capacidad bateadora del futuro miembro del Salón de la Fama, haber jugado lastimado haciendo el sacrificio por su equipo “ha pasado factura”, según él mismo dijo. Pero estos bateadores especiales, siempre encuentran la fórmula para hacer algo relevante y es que su carrera ha tenido tal dimensión que cada vez que hacen algo más, tiene repercusión histórica.

Por ejemplo el pasado martes, de un solo buen día, se desprendieron varias notas positivas que vale la pena repasar: su tercer jonrón de la campaña, fue el 468 en su carrera, con lo que empató el lugar 34 en la lista de todos los tiempos con el inmortal Chipper Jones. Los próximos en la lista son Carlos Delgado con 473, y Willie Stargell y Stan Musial, ambos con 475.

Dicho cuadrangular fue un Grand Slam, el quinto en su trayectoria que para un bateador con 468 tablazos, parecen pocos. Pero no se equivoquen, Cabrera ha sido un tremendo bateador con las bases llenas, pues tiene average de por vida en esta situación de 374 (de 171-64), con 17 dobles y 174 carreras impulsadas. Ese estacazo con las bases congestionadas fue su primero desde 2013 y además en ese partido conectó un doble, con lo cual logró su primer partido con dos extrabases (entre ellos un jonrón), desde mayo de 2017.

Los doctores que revisaron la rodilla derecha del venezolano de 36 años, consideraron implementar la operación que hubiera puesto fin a su actuación en la actual campaña, pero decidieron que al no jugar defensa y participar solo cono bateador designado, puede manejar el dolor. Ya Cabrera sabe lo que es eso y si bien, no está conforme con no actuar en la primera base, su bate podría verse revitalizado al preservarlo en el rol de designado.

En el pasado, el jugador de los Tigres de Detroit, ganó un título de bateo (ese fue su cuarto) con un pie fracturado en 2015, mientras en otras ocasiones siguió rindiendo en grado superlativo, aún sufriendo diversas dolencias. De tal modo, lo del martes debe ser tomado como un buen presagio.

De cosas insólitas está llena el juego, cada día nos sorprende y por eso nos gusta tanto. Aún en la etapa de los automatismos, con los managers dejándose guiar por cosas preestablecidas, el juego se encargará de sorprendernos. Y es que no hay manera de anticiparlo todo, ni con el más profundo de los estudios y estadísticas.

Por ejemplo, cómo prever que los Marlins de Miami, con 10 blanqueos a cuestas, un average hasta hace poco de 200 con corredores en posición anotadora, últimos en carreras anotadas en la liga, iban a explotar con tres partidos seguidos de 9 o más carreras, uno de ellos de 16 que incluyó un inning de 11 anotaciones. Para rematar la faena, este miércoles empataron un récord de la franquicia, al anotar por cuarto encuentro seguido al menos 8 carreras. En el tramo de la 11 rayitas, 9 bateadores del equipo del sur de la Florida, remolcaron al menos una carrera, cosa que sólo tenía como antecedente en MLB, cuando los Gigantes de San Francisco tuvieron a 10 bateadores distintos remolcando una carrera en el encuentro celebrado ante los Padres de San Diego, el 7 de julio de 2015.

O cómo anticipar que Pedro Severino, con 9 jonrones de por vida, se iba a destapar con una noche de 3 vuelacercas. El catcher de los Orioles de Baltimore se unió a Paul Goldschmidt, Christian Yelich, Justin Turner, Kris Bryant, Gary Sánchez y Derek Dietrich, como los bateadores que han sacudido tres vuelacercas en mismo partido en esta temporada.

En una columna anterior, apunté que lo Dietrich fue tremendamente sorpresivo. Pues bien, lo de Severino lo es aún más, tanto que se unió a una lista de bateadores que en su carrera tenían la más baja cifra de tablazos de cuatro esquinas, al momento del juego de 3 cuadrangulares.

El lesionado Andrew McCutchen quien perderá el resto de la campaña por una lesión de rodilla, tenía 3 jonrones, cuando en un juego destapó esa misma cifra el primero de agosto de 2009; Joey Votto tenía 8 cuando largó 3 el 7 de julio de 2008; Nick Markakis igualmente 8 al lograr 3 el 22 de agosto de 2006 y Ronald Guzmán, como Severino, tenía 9 cuando consiguió 3 el 10 de agosto del año pasado, por cierto en Yankee Stadium. Tanto McCutchen como Votto, tienen cada uno 3 partidos de 3 vuelacercas, mientras los demás en la lista tienen ese solitario encuentro de poder sobresaliente.

Hasta nuestro próximo encuentro…

@ArreazaOrtega

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