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Fernando Arreaza: El Hallazgo de Hunter Pence

Pence

¿Ha tenido algún equipo un mejor hallazgo, que el que han logrado los Rangers de Texas con Hunter Pence? A mi parecer y con una respuesta rápida y contundente diría que no y vamos a verificar por qué.

Al jugar pelota del caribe con los Toros del Este en la Liga Dominicana, el veterano Hunter Pence de 36 años le envió un poderoso mensaje al mundo del baseball, como queriendo decir: «epa sigo aquí, no se olviden de mi, todavía me queda baseball». El desgarbado jugador llegó al final de la Temporada Regular, pero su intensidad se puso de manifiesto de inmediato y asumiendo rol de liderazgo, guió a los Toros a la Final, la cual eventualmente perdieron ante las Estrellas Orientales. Si bien no bateó tanto, 276 (de 29-8) en los 8 juegos de la ronda eliminatoria y 216 en la postemporada (de 74-16), dejó su impronta y mostró que su amor por el juego seguía intacto.

En eso se fijaron los Rangers para extenderle una invitación a su campo de entrenamiento en Surprise, Arizona y los resultados han sido realmente positivos. Al hacer el equipo grande, su salario de 2 millones de dólares es una verdadera ganga para las estadísticas que está poniendo.

Recuerdo que la primera vez que vi a Pence fue en la base primaveral de los Astros de Houston en Kissimmee, por allá por 2006 o 2007. Me impactó su estilo de juego, poco estético tanto a la hora de batear como al momento de actuar a la defensiva. Un estilo poco ortodoxo, pero desplegando gran intensidad y por demás efectivo. Sin llegar a ser una superestrella, puso números muy buenos con los Astos, en una breve pasantía con los Filis de Filadelfia y luego especialmente con los Gigantes de San Francisco, convirtiéndose por su forma aguerrida de jugar a la pelota en uno de los favoritos de la afición del equipo de la bahía. Su desempeño fue fundamental para la conquista de las Series Mundiales de 2012 y 2014. En esta última bateó para 444 (de 27-13), con 3 dobles, un jonrón, 5 carreras impulsadas y 7 anotadas y solo la descomunal actuación de Madison Bumgarner desde el montículo, le impidió llevarse el MVP de ese Clásico de Octubre.

En esa etapa, era uno de los peloteros más consistentes con presencia garantizada en la alineación, pues promediaba 158 juegos por campaña e inclusive jugó los 162 partidos de las zafras 2013 y 2014. Sin embargo, a partir de 2015 viene una etapa de continuas lesiones que incidieron en su rendimiento, años realmente difíciles que pusieron en duda la continuidad de su carrera.

Es cuando decide participar en Lidom, lo cual entre otras cosas, muestra cuan importante es la vitrina de las ligas caribeñas. Se fija en él Texas y lo demás es historia. Después de hacer el equipo grande, tras un sólido desempeño en los Entrenamientos Primaverales, comienza la temporada regular jugando poco para los Rangers con un rol como cuarto jardinero y bateador emergente. A mediados de mayo se apodera del jardín derecho del club y batea ese mes para 299, con 8 cuadrangulares y 26 remolcadas. Hasta el juego de este miércoles 12 de junio, batea para 283, con 14 tablazos de circuito completo y con 45 carreras impulsadas es el líder de su conjunto y está entre los 10 mejores en la Liga Americana. Su tope de jonrones para una temporada es de 27 conectados en la temporada 2013, cuando logró sacar la pelota del parque una vez cada 23 turnos. Este año lo está haciendo cada 13. Sin duda, es un perfecto candidato para el Premio de Regreso del Año.

Es el tipo de evento que te cambia el decorado de una campaña y es que -entre otras cosas- gracias al hallazgo de Hunter Pence los Rangers de Texas están jugando bastante mejor de lo que cualquiera hubiera imaginado al principio de la temporada, con un record hasta el miércoles de 36 ganados y 31 perdidos.

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