Baloncesto

Luis Miguel Núñez: El importado más pequeño del torneo

LPB

Daquan Brooks es uno de los importados más pequeños que ha venido a jugar baloncesto en Venezuela. 1.77 metros de estatura tiene el zurdo de Panteras. Su capacidad anotadora no está en duda: buen manejo del balón, excelente disparo de larga distancia y la posibilidad de generarse su propio espacio para lanzar. El asunto se complica cuando le toca defender.

“Yo estoy bien con eso”, así responde Daquan Brooks cuando se le pregunta por el hecho de tener que marcar siempre a jugadores más altos. “Le he dicho al entrenador y a mis compañeros que algunas veces no hace falta marcar doble, soy más fuerte de lo que parezco”, afirmó el zurdo. También considera que cuando los contrarios intentan llevarlo siempre al poste bajo, tiran por la borda su plan, “pueden ser más altos que yo, pero no necesariamente tienen la habilidad para anotar todo el tiempo”, asegura el principal atacante del conjunto felino.

Pero ahora revisemos qué piensa su entrenador. “En general la respuesta es sencilla, la desventaja puede estar en los miss match que se presenten en algún cambio o cuando tenga que marcar a pilotos más grandes, las ventajas vienen con la velocidad”, afirmó Manuel Povea, coach de Panteras, cuando fue consultado por las ventajas y desventajas de un jugador pequeño. Ahora bien, cuando se trata de Daquan Brooks, su respuesta es mucho más específica.

“Daquan es un magnífico anotador, con un excelente tiro exterior, una gran velocidad y una buena capacidad de pase, esas son sus tres virtudes y en ese sentido el tamaño no lo afecta para nada”. Los problemas pueden venir atrás, “en alguna defensa puede salir perjudicado porque tenga que defender a un jugador mucho más grande o algunas veces en determinadas situaciones de rebotes un poco específicas”, dijo Povea, quien además explicó que en el equipo valoran mucho más todo lo que aporta en ataque.

Cuando un jugador contrario intenta llevarlo al poste bajo, normalmente sus compañeros ayudan. Ellos doble marcan al portador del balón, luego vienen las rotaciones para evitar que cuando la pelota sea reversada al lado débil quede algún lanzador solo. Otra opción es la de simular la ayuda: dejar que Brooks contenga al atacante mientras un compañero flota entre el jugador que debe marcar y el que quiere postear al pequeñín, en este caso también deben existir rotaciones rápidas en caso de que la pelota vaya al perímetro o al lado débil. En otras ocasiones, tal y como lo pide Daquan, lo dejan solo en su labor defensiva para evitar dar más ventajas al equipo contrario.

Abrouse Acosta, compañero de equipo, nos explicó que, pese al tamaño del norteamericano, normalmente juega con otro base en cancha que se encarga de bajar la pelota. Brooks en ataque es usado como escolta y los sistemas ofensivos buscan dejarlo con tiempo para el catch and shoot (recibir el pase y lanzar) saliendo de cortinas indirectas o provocar cambios de marca que lo dejen frente a un defensor mucho más alto y corpulento para que pueda aprovechar su velocidad y buen manejo del balón.

En todo caso, Daquan Brooks aseguró sentirse bien en el equipo. Afirma que la liga es muy física y que su paso por Puerto Rico le había dado una idea de qué se iba a encontrar en Venezuela. Considera que el baloncesto venezolano tiene cierto parecido con lo que vio en Qatar, donde también participó, por la velocidad y los golpes que se reciben por parte de los defensores.

Nos dijo que adora la energía del público, cómo no hacerlo, con apenas 1,77 compite de tú a tú con el aprecio que recibieron otros importados desde las gradas de Parque Miranda.

@lmnunez_

 

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