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Giancarlo Figliulo: Jan Hurtado, una historia con final feliz

Hurtado

La vida de un futbolista tiene altos y bajos, son pocos los que viven en el altísimo nivel una carrera deportiva, muchos profesionales logran con suerte alargar sus carreras por muchos años mientras que otros una vez que se caen no logran levantarse.

La historia de Jan Hurtado parece una novela venezolana en los años exitosos de la televisión nacional, su guión ha sido tan impredecible, que cuando nos sentamos a pensar del tema, pareciera que estuviéramos hablando de un jugador con más de una década dentro del mundo futbolero, resulta que cuando caemos en si nos damos cuenta que apenas hablamos de un chico de 19 años de edad.

Con tan solo 16 primaveras el muchacho nacido en el Cantón daba sus primeros pasos en el Futve con el histórico Deportivo Táchira. Su 1.81 metros de altura y un físico atípico de un jugador venezolano lo llevaban de manera prematura al deporte profesional, el cual compartía con sus estudios en el liceo, un caso poco visto hoy en día, el detalle: algo tenía ese muchacho que llamaba la atención del técnico Carlos Maldonado, en aquel entonces estratega del atigrado.

Su paso por el aurinegro terminó de la peor manera, luego de tener problemas contractuales con el club, Jan estuvo apartado por más de 14 meses de los terrenos de juegos por motivos extradeportivos. El tira y encoge en torno a él ponía su futuro incierto en una carrera que apenas surgía. Atrás quedaba una decorosa participación en la sub 20 Vinotinto a la cual llegó sin ser de la categoría y sus minutos valiosos en primera división, todo por culpa de los intereses de terceros.

El tiempo le permitió a Hurtado levantar cabeza y en un sorpresivo levantamiento de su sanción llegaron las buenas noticias. El club Gimnasia y Esgrima de la Plata se arriesgó por el joven y valla que hoy se frotaron las manos con esa decisión. Hurtado solo necesitó 23 partidos entre la Superliga y copa argentina para mostrar sus virtudes y hacer sonar el teléfono de su agente desde Europa y la propia liga de dicho país.

Un gol ante Boca para eliminarlo en la copa argentina, un jugadón frente a Rosario Central que le dio la vuelta al mundo, presentaciones interesantes gracias a sus virtudes como delantero sumados a su gran velocidad hicieron que el gigante de América Boca Juniors lo firmase por cuatro años y 5 millones de dólares, incluyendo una cláusula de 20 millones más para salvaguardar su negocio de cara al futuro. Nada mal para un muchacho que casi dos años antes se encontraba en el limbo.

Hoy ese chico que por un momento pensó en desistir y retirarse del deporte luego de su impase con el Táchira tiene millones de motivos para ser feliz. Su llegada a Boca significa el pase más importante de venezolano alguno en esa liga luego de la firma de César “Maestrico” González en River Plate para jugar la segunda división. Jan Hurtado es el presente inmediato de la Vinotinto, en sus pies están los gritos de goles que todo un país sueña con vivirlos, hoy en Boca lo tiene todo para brillar.

En esta ocasión el fútbol le sonrió a Hurtado.

@Gianfigliulo

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