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Luis Miguel Núñez: Baloncesto gratis o cobro de entradas, el dilema de la Copa LPB

LPB

El deporte profesional es un trabajo, no sólo para los jugadores sino para todos los que están en torno a la disciplina y los atletas. Si partimos de esa premisa, las entradas para los eventos profesionales deberían tener un costo, al menos simbólico. Eso no está ocurriendo en algunas plazas del baloncesto venezolano y ha generado un debate entre la situación económica del país y los gimnasios vacíos.

El recinto que más público ha ingresado para las jornadas de la Copa LPB es el Gimnasio Olímpico de San Juan de Los Morros. Llaneros decidió dar entrada gratis en una ciudad que no tiene tradición de baloncesto profesional y ha resultado ser un proyecto exitoso. El público abarrota las gradas del lugar, aunque el equipo esté en el último puesto de la Conferencia Occidental.

En contraparte, Cocodrilos y Trotamundos son dos de los equipos que hacen promociones, pero mantienen la venta de sus boletos. En el caso de Valencia el recinto es muy grande y se nota la ausencia de público en las transmisiones televisivas. En Caracas, el Parque Naciones Unidas y el amarillo vivo de sus graderíos detrás de los aros, revela la falta de personas. Sumado a la desmejora del equipo comparado con años anteriores. Las entradas en el gimnasio José Beracasa de El Paraíso oscilan entre Bs. 10.000 y Bs. 50.000.

El equipo de la capital tratará de cambiar las cosas para este martes. En tribunas las mujeres van a entrar gratis y las primeras 150 personas que ingresen también están exentas de pago. Además, con la compra de tres bebidas tendrán derecho a llevarse una jarra gratis, algo que está más asociado al béisbol. Por otro lado, Trotamundos usó sus redes sociales para anunciar una promoción que intenta llevar más gente al fórum, al momento del cierre de este escrito no la habían especificado.

Entonces la razón recae directamente sobre quienes dan entrada gratis, no. Las iniciativas mixtas deberían ser una solución. Tratar de regalar parte de la boletería, pero asegurar que otro porcentaje del público pague es una opción. Escuelas básicas y medias, academias deportivas, convenios empresariales y apoyos gubernamentales de transporte son algunas ideas que se han implementado.

En Barquisimeto, por ejemplo, hay una zona del gimnasio con entradas gratis y otra con pago. Al inicio de la temporada los combos de abonados estaban entre los Bs. 240.000 y Bs. 120.000. Pero ante estos precios, autobuses ofrecen puestos a disposición para el transporte de los aficionados en al menos tres puntos de la ciudad después del compromiso. En La Guaira, los aficionados de Bucaneros entran gratisen la parte superior de las gradas, pero deben pagar si están a nivel de cancha.

En ambos casos el porcentaje de sillas gratis supera a las que se deben cancelar, pero al menos se cobra algo. La entrada en estos recintos no ha igualado en número a las de San Juan, pero tampoco han sido tan reducidas como en Valencia y Caracas. Otros equipos como Marinos, Guaiqueríes, Gigantes y Toros también han visto como merma el público con relación a otras campañas.

Admitir que para que vaya público la entrada deba ser gratis es un riesgo a futuro. ¿Quién después de entrar sin pagar a un evento deportivo va a estar dispuesto a cancelar cuando la situación se “normalice”? ¿Hasta cuándo el deporte profesional venezolano, incluido el baloncesto, va a necesitar de dinero del Estado para financiarse sin buscar ingresos propios? Estas preguntas no van a tener respuestas hasta que no se intente hacer algo distinto. Mientras tanto, en esta Copa LPB algunas ciudades van a disfrutar baloncesto profesional gratis y otras estarán con sus recintos vacíos porque el equipo no compite o porque más vale la comida que ver baloncesto cuando el dinero está ajustado.

@lmnunez_

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