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Maximiliano Cordaro: Copa no hermosa, pero sí legítima

Copa

La edición del torneo continental disputado en Brasil estuvo lejos de ser la mejor, con detalles como las canchas y el arbitraje en bajo nivel. Sin embargo, no se puede hablar que la victoria del anfitrión estaba “arreglada”.

Culminó otra Copa América. No inolvidable por el nivel futbolístico, pero tal vez sí por la polémica. Un circo lamentable que empañó el espíritu competitivo, pues a pesar de que el arbitraje no estuvo a la altura y el uso del VAR no fue el adecuado, ganó la mejor selección y no hay bases para hablar ni de complots ni de corrupción.

Las limitaciones de Conmebol quedaron una vez más al descubierto. Casi todas las canchas brasileñas en mal estado, una organización con algunos aspectos por mejorar y sobre todo el nivel bajo de los colegiados para tomar decisiones, sea desde el terreno de juego en la cabina del VAR.

Aprovechar esta situación para dudar sobre lo positivo que puede ser el instrumento del video arbitraje para el fútbol es absurdo. La discusión debe centrarse en el uso mediocre que se le dio al VAR. Conmebol debe revisar de manera urgente el desempeño de sus silbatos y de quienes tienen la responsabilidad de apoyarlos desde la cabina con las bondades de la tecnología.

Sin embargo, una cosa es la crítica constructiva necesaria sobre estos aspectos y otra es dudar logra la legitimidad del torneo. Se comprende la frustración de los argentinos tras los dos penales no sentenciados y ni siquiera chequeados en el VAR en la semifinal ante Brasil. Pero no se acepta que luego su capitán, Lionel Messi, hable de “Copa arreglada” y “corrupción en Conmebol” e incluso el presidente de la Asociación de Fútbol Argentino, Claudio Tapia” señale “cosas extrañas” cuando él forma parte de la alta directiva de la Confederación Sudamericana de Fútbol.

Se trata de acusaciones graves sin ningún tipo de prueba contundente. Messi finalmente se atrevió a hablar en la dificultad y sacar la cara por el grupo. No obstante, las formas no fueron las correctas al rebasar los límites de destacar una falla de nivel a situaciones preparadas para perjudicar a su selección. Pareciera una estrategia para tapar el bajo nivel de Argentina en la Copa América antes de la semifinal.

Ganó la mejor selección del torneo. A Brasil no le pesó ni el favoritismo ni la localía, agregando la notable ausencia de Neymar. No brilló, tampoco llenó los ojos, pero fue lo suficientemente efectiva y compacta para superar a sus rivales.

Alisson recibió sólo un gol. El “Scratch” tal vez no tuvo “Jogo Bonito” pero fabricó 13 goles en seis partidos. No es la primera vez que vemos a una Brasil pragmática, la cual se adapta a situaciones y construye victorias en base a la solidez y la contundencia.

Reconocimiento a Perú, equipo que demuestra que llegar al Mundial no fue fruto de la casualidad. Digno finalista. El trabajo del “Tigre” Gareca al frente del combinado inca ha sido para enmarcar.

Tal vez no recordaremos la Copa América 2019 como la más bonita en cuanto a partidos de altísimo nivel y emocionantes. Pero sí como un nuevo episodio de cómo Conmebol quedó expuesta por sus bajos estándares y también por acusaciones que de momento carecen de pruebas y lógica.

@MaxCordaro

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