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Vito Martínez: ¡A justificar el eslogan!

Vinotinto

«Somos de talla mundial». Esta frase la venimos escuchando desde hace unos dos años, a propósito de una de las gestas más importantes del deporte venezolano, aquel subcampeonato Sub-20 en Corea del Sur y desde entonces, las expectativas se siguen disparando.

La superación y mejora Vinotinto en el último tiempo no es secreto para nadie y los resultados lo avalan, si bien sigue sin saldar su gran deuda histórica, el boleto a una Copa del Mundo, en esta época de Copa América se destapan grandes recuerdos y se reaviva la esperanza. A nivel de  selección absoluta el mejor resultado llegó en esta competición hace 8 años en Argentina, donde el equipo dirigido en aquel entonces por César Farías alcanzó un meritorio cuarto lugar, tras caer por penales ante Paraguay.

Si algo queda claro es el nivel competitivo de Conmebol y Sudamérica vibra ante la igualdad de cada enfrentamiento y esta copa en particular se antoja como una de las más parejas de la historia y en eso Venezuela tiene mucho que ver. Su acercamiento a las grandes potencias es una realidad y llegó el momento de poder dar el golpe de mesa con una base de jugadores experimentados que atraviesan un gran momento, combinado con varios de esos muchachos que emocionaron a un país y el DT Rafael Dudamel deberá plasmar en la cancha y no en las redes, un anhelo nacional que se ha convertido obsesión.

Si bien en el fútbol predomina el presente, algunas camisetas siguen pesando y la bipolaridad venezolana siempre será una incógnita, más y en torneos cortos donde minimizando los errores y con algo de suerte, se llega a los benditos 6 partidos. Ubicado en su mejor posición histórica dentro del ranking FIFA y con la adición de un elemento respetado en todo el continente como el colombiano Francisco «Pacho Maturana», nuevo asesor técnico, la Vinotinto afrontará el torneo luego de una gira de tres partidos amistosos por los Estados Unidos que finalizó con empate, derrota y victoria, además de la baja del talentoso Adalberto Peñaranda, criticado por muchos y que terminó abriendo espacio al reclamado Yefferson Soteldo, de buena actualidad en el fútbol brasileño.

La gran pregunta será ¿qué cara veremos en Brasil?, la selección que paseó a los norteamericanos con un histórico Salomón Rondón, o esa que dejó escapar la victoria en el último suspiro ante Ecuador y que no fue capaz de competir frente a un México alternativo que terminó haciéndonos precio. Dudas nunca faltan y en esta oportunidad preocupa mucho el sector defensivo, donde la renovación no se ha visto nada bien y a este nivel se paga. Además tener a dos grandes delanteros no garantiza goles, porque el mencionado Rondón y el flamante MVP de la Major League Soccer Josef Martínez, son víctimas de la pobre generación de juego.

Tener un seguro en el arco como Wuilker Fariñez y dos perros de presa como Tomás Rincón y Yangel Herrera ilusionan, pero debemos ser conscientes del reto que está por comenzar. La primera parada será la mundialista Perú, en un grupo donde el favorito Brasil y Bolivia serán buenas pruebas, a sabiendas que dos mejores terceros podrán avanzar.

Aquella «Cenicienta» dejó de existir, pero el resto de las selecciones ya han disputado un mundial y hasta la menospreciada Bolivia levantó la Copa América en 1963. La Vinotinto sigue esperando y llegó una nueva oportunidad de justificar el slogan dentro y fuera de la cancha.

Rodará el balón y todo un país volverá a unirse bajo la pasión de un color.

Por: @vitomartinez_

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