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Pedro Ricardo Maio: Eder: “El patito feo que se convirtió en cisne”

Hace tres años Eder se convirtió en leyenda. Su zapatazo que dejó sin oportunidad a Hugo Lloris en la fracción 109 sirvió para darle a Portugal el título más importante de su historia: La Eurocopa. Antes de ese gol y en un partido que vio a Cristiano Ronaldo salir por lesión, el delantero nacido en Guinea Bissau era poco querido por la afición, al punto que ser parte de la convocatoria para muchos era un error.

“Hoy el patito feo se convirtió en cisne» fue la frase que empleó Santos después de la celebración y que apareció en todas las reseñas del partido, un mensaje a aquellos que lo fustigaron previo al torneo. “ Cuando entré a la cancha Cristiano me dijo que yo iba a marcar. A él le debo la confianza con la que entré a la cancha» confesó el delantero luso.

Eder es un delantero quizá tosco, no tan “agraciado» con el balón en los pies pero eso si jamás se esconde a las situaciones aunque a veces las cosas salgan bien y otras mal. Esa disposición probablemente se moldeó desde muy joven cuando con solo dos años emigró con su familia Portugal y años más tarde terminó en un orfanato mientras su padre fue condenado a cárcel por asesinar a su madrastra.

Su vida personal no fue fácil y quizá tampoco la deportiva. En el Braga se dio a conocer y de ahí el salto a Inglaterra en donde no pudo brillar con el Swansea City. Cuando llegó a Francia su carrera tomó un aire y con el Lille se ganó su llamado a la Euro que se jugaría en ese país y en donde escribiría el capítulo de su carrera.

Pero otra caída. Marcelo Bielsa no contaba con él y su romance en tierras galas llegó a su fin. Esos constantes sube y bajas prácticamente le quitaron espacio en la selección nacional y dejó de ser una opción para el técnico. En algún momento puso sobre la balanza dejar de jugar fútbol y Susana, su psicólogo, fue clave para darse siempre una nueva oportunidad.

Con el Lokomotiv de Moscú logró mantenerse e incluso también es recordado por haber anotado un gol que le dio al equipo su primer título desde 2004. En esta carrera que bien puede compararse a una montaña rusa, cada 10 de julio se lo recuerda como el héroe de una noche parisina.

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