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Giancarlo Figliulo: Cosas que pasaron en el Torneo Apertura del FutVe

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El torneo apertura del Futve culminó luego de largos cinco meses y en plena Copa América. Pese a ser el único torneo en curso dentro del continente en plena competencia continental, no podemos negar que el marco vivido tanto en la ciudad de Mérida como en Puerto Ordaz fue espectacular, más, entendiendo la realidad de ambas plazas, donde se buscó las formas de mostrar la “normal realidad” que algunos todavía intentan enviar a través del deporte para ocultar el sufrimiento de millones.

El largo recorrido del campeonato de arranque en Venezuela sufrió en carne propia su toque de la bien conocida “Patria”. Sin querer entrar en materia política lamentablemente el Futve ha sido presa de ella, el problema es que los encargados de llevar el negocio no les importa nada más que llevar su juego adelante sin importar lo que padezcan quienes conforman el mismo.

En resumen: Sanciones de puntos a clubes deudores, castigo a dos equipos (Caracas y Zulia) por “sabotear” una crisis sin precedentes,  partidos disputados de manera obligatoria ante condiciones adversas e inhumanas para la práctica de un deporte, fechas suspendidas por fallas del sistema eléctrico a nivel nacional (acción tomada cuando no tenía más opciones para maniobrar), equipos protestando por falta de pagos, asaltos en las carreteras a clubes y pare usted de contar, fueron las ocurrencias que pocos tratan de esconder dentro de un balompié turbio al cual pretenden vender como la evolución del producto interno.

No escribo estas líneas para desprestigiar a nuestro fútbol, sino más bien para hacer un llamado de conciencia ante el silencio y complicidad que se hace presente cada semana en los escenarios de la primera división. Actualmente son pocos los que hacen cosas para que lleguen a la luz pública las realidades que sufren los jugadores del torneo local, a veces defender lo indefendible no es apoyar sino sumarse a la comparsa del minoritario grupo que le saca provecho al mismo.

Entre tantas cosas el final se puede decir fue feliz. Luego de casi dos décadas Estudiantes de Mérida dejó de ser noticia por deudas y crisis institucional para alzar un trofeo luego de 18 años. Aplaudir un proyecto que con el paso de los años fue ganando identidad en su región logró su cometido al alzar la corona en Puerto Ordaz frente a un equipo que no paró de buscar la victoria, pero que infortunadamente no pudo conseguirlo, de eso se trata el fútbol, uno solo gana y en esta ocasión la suerte estuvo del lado de los merideños.

Ojalá el Futve algún día regrese a sus orígenes, donde la normalidad y la coherencia sean parte del mismo y no donde los intereses sean los que velen por el desarrollo del torneo sin importarles lo que piensen los que de verdad cuentan: los jugadores. El Futve no es un juguete, es un deporte que tiene más de 60 años de vida profesional y por ello merece ser respetado y no pisoteado por sus encargados.

Por: @Gianfigliulo

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