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Luis Miguel Núñez: Anécdotas del “General” Páez, cuatro años después de su muerte

Páez

Henry Páez era su nombre. Nació el 5 de junio de 1971. Este miércoles estuviera cumpliendo 48 años de edad. Quizá lo celebraría en su tierra natal, Guanare, o a lo mejor en la ciudad en la que se radicó y fue campeón, Caracas.

A principios de siglo llegó a Cocodrilos. Participó y compitió de una vez, fue campeón en 2000, también en 2008 y 2010. Obtuvo premios individuales: fue el mejor sexto hombre de las temporadas 2008 y 2009. Páez finalizó su carrera con 4.673 puntos: 3.623 fueron en ronda regular; 918 en semifinales y 132 en instancias definitivas.

Ese es el resumen de su carrera, frío y en números. Pero todos sabemos que el baloncesto es mucho más que eso. Henry Páez era inteligente. Un basquetero educado y estudiado. Hizo carrera universitaria en Puerto Rico y deportiva entre Maracay y Caracas. Un tipo bien hablado, usaba palabras que iban más allá del argot dentro del tabloncillo. Vamos a ahondar en dos momentos de su historia: el apodo y su día de muerte.

¿Cómo es que a un jugador de baloncesto se le coloca el apodo de “El General”?  Todo fue la mezcla de historia de Venezuela, un animador y su jerarquía en la cancha. En 2008, cuando el equipo llegaba a su segunda de cinco finales consecutivas, comenzó el sobrenombre. José Antonio Páez fue un general de la independencia de Venezuela, Henry Páez tenía su mismo apellido. De tal manera que Atilano Hidalgo, el anunciador interno de Cocodrilos de Caracas en ese momento, gritaba y le exigía al público que se pusiera de pie y firme porque había que saludar al General Páez. Él, ni corto ni perezoso, aprovechaba el momento para pararse sobre la banca del equipo y hacer el saludo marcial hacia el público, que devolvía el gesto militar al jugador.

Además, según sus propios compañeros de equipo, el de Guanare siempre se crecía en el momento de la chiquita, cuando la partida estaba buena, así nos lo hizo saber su compañero, y quien incluso lo llamó hermano, Alexander “Mimou” Vargas. Incluso, cuando uno coloca su nombre en Youtube, son triples en momentos de apremio los primeros videos que se observan.

“Mimou” Vargas y “El General” Páez tienen una historia que los mantiene unidos, incluso después de la tragedia. Cuando jugaron juntos, hicieron un pacto de caballeros: cuando uno de ellos tuviera un buen partido y el otro no, quien estuviera fallando tenía el compromiso de igual esforzarse para ayudar al equipo. Además, según palabras del propio Alexander Vargas, ambos eran siempre defensores aguerridos. También eran grandes amigos fuera de la cancha y esa amistad se mantuvo aún después del retiro de ambos jugadores de la disciplina.

La cuestión trágica nos lleva al día de la muerte de Henry Páez. “El General” perdió una batalla de aproximadamente un año contra el cáncer. Falleció el 12 de enero del año 2015. Cuando la madre y la hermana de Páez llamaron por teléfono a Alexander “Mimou” Vargas para darle la noticia, la respuesta fue tajante: “mi papá también acaba de morir ahorita”.

Alexander Vargas y Henry Páez compartieron momentos dulces y amargos. Victorias y derrotas dentro y fuera de la cancha, pero no ese instante. “Mimou” por motivos más que claros no pudo estar en su velorio. Este miércoles, cuando Páez estaría de cumpleaños, un sereno Alexander Vargas pide que se recuerde el legado de Henry Páez, que en Cocodrilos nadie use el número 14 y que cada vez que se acerque el 5 de junio, el día de su cumpleaños, se juegue la Copa de “El General”.

@lmnunez_

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